jueves, 19 de febrero de 2009

Una calle Obra de Dios

Zaragoza tendrá* una calle con el nombre de Jose María Escrivá (de Balaguer) Alvás, el santo y fundador de la secta Opus Dei (Obra de Dios). Así lo ha querido el alcalde de esta ciudad, al que le ha dado por mear encima de su propio partido, el PSOE, y de paso salpicar a la Ley de Memoria Histórica. "El aragonés más importante de la segunda mitad del siglo XX y de mayor proyección internacional, exceptuando a Luis Buñuel", ese es Escrivá para Juan Alberto Belloch que, de haber sido Papa, también le habría turbosantificado como Juan Pablo II.
Los inicios del Opus Dei están en Madrid. Aquí llegó Escrivá en tiempos de la II República como sacerdote y abrió la academia DYA (Derecho y Arquitectura), una tapadera para el adoctrinamiento cristiano. Incluso, consiguió que sus alumnos y primeros seguidores comulgaran con el masoquismo de las “mortificaciones” a base de cilicios en los muslos y latigazos en las nalgas.
Con el estallido de la Guerra Civil logró huir a Burgos, donde Franco había instalado la capital de los sublevados. “Escrivá regresa a Madrid el 28 de abril de 1939, en un camión militar, junto con las tropas franquistas que ocuparon ese mismo día la ciudad. En 1940 (...) le concedieron el cargo de miembro del Consejo Nacional de Educación y el puesto de profesor de Ética y Deontología en la Escuela Oficial de Periodismo.” (Wikipedia).
Pero en Madrid poco podía hacer por la expansión e internacionalización del Opus, así que se trasladó a Roma concluida la II Guerra Mundial. Del Vaticano llegó al resto del mundo (el Opus actualmente suma unos 80.000 miembros) con un mensaje que incluía la pasión por la obediencia, el amor al dolor y al sufrimiento (castigo moral y físico autoinflingido), sin olvidar la subordinación de la mujer al varón.



*El alcalde de Zaragoza ha rectificado...
http://www.heraldo.es/index.php/mod.noticias/mem.detalle/idnoticia.39409/relcategoria.305//

lunes, 16 de febrero de 2009

Napoleón contra el filósofo comunista

Napoleón Bonaparte, autor del primer Imperio francés, tuvo por enemigo a cualquiera con un punto de vista diferente al suyo. Después de bombardear París "para pacificarla", puesto que era un hervidero en plena República, empezó a imponer su modelo de estado dictatorial (primero con el Directorio, luego con el Consulado y finalmente con el Imperio), basado en el control y el mensaje único. Devolvió la calma a la Francia revolucionaria mediante la represión militar y policial (mano dura), además de incautar todos los periódicos, cerrar clubes...
Tras el cierre del Club del Panteón, François Noël Babeuf, uno de sus integrantes y considerado también uno de los precursores del comunismo, “creó un comité de insurrección secreto compuesto por siete miembros, entre los que se encontraban él mismo y Darthé y lanzó una campaña de publicidad destinada a agitar a las clases populares. La campaña debía terminar con un levantamiento, la Conspiración de los Iguales (primavera de 1796), que pretendía derrocar al Directorio y poner en vigor la Constitución de 1793, que nunca había sido aplicada. Pero el Directorio está informado al detalle de la conspiración y los conjurados son detenidos por la policía. Babeuf es ejecutado el 27 de mayo de 1797 en Vendôme.” (Wikipedia).
No fue el único pensador que corrió la misma suerte. Ya autoproclamado Napoleón I, había comenzado su expansión por Europa y acababa de nombrarse “protector” de la Confederación del Rhin (germen de la actual Alemania); impuso a los alemanes normas administrativas (fin del feudalismo) y de tipo cultural, como la oficialidad de la lengua francesa y alemana. Surgieron voces en contra. Una fue la de Johann Philipp Palm, que imprimió panfletos en los que argumentaba que la invasión francesa se debió a la poca cultura democrática de los alemanes; emulando a Lutero con sus 95 Tesis, se fue a Wittenberg a repartir estas hojas antinapoleónicas… el emperador francés ordenó su detención y el librero alemán fue ejecutado en Braunau en 1806 (la ciudad donde Hitler nacerá 83 años después).

domingo, 8 de febrero de 2009

El millón de ejemplares

A principios del siglo XX, los grandes periódicos de Europa y Estados Unidos superaron la histórica tirada del millón de ejemplares. De repente (en realidad no tanto, antes tuvieron que darse condicionantes como la industrialización, la alfabetización en masa y la educación obligatoria, la secularización de la sociedad, los avances tecnológicos como los cables submarinos, que alumbraron las agencias informativas o el fin del control gubernamental sobre los periodistas), pues, no tan de repente, la prensa de grandes tiradas se había convertido en un negocio muy lucrativo e influyente. Los medios de comunicación se habían constituido como centrales de pensamiento y opinión. Se estaba levantando un gigante, la empresa informativa, con una fuerza real en la sociedad capitalista capaz de mover millones de voluntades hacia un mismo destino. En seguida, todos los que tenían un especial interés en decir esto o aquello, se dieron cuenta de que la prensa era un arma peligrosa...
Pocos años después del millón de ejemplares, empezaron a surgir voces (Peterson y la Teoría de la Responsabilidad Social, Rivers y Schramm, entre otros), que elevaban una crítica feroz contra este “nuevo periodismo”. Estos autores acusaban a los medios de comunicación (de masas) de divulgar opiniones particulares, de servir a los grandes intereses económicos, de resistirse al cambio social, de invadir, sin justificación, la privacidad de los individuos, de prestar más atención a lo superficial y sensacionalista que a lo significativo y, sobre todo, de estar controlados por la clase dirigente. Con ello, pusieron en peligro el derecho de los ciudadanos a recibir una información veraz y descuidaron su tarea de controlar a los poderes públicos. Actualmente, cuando queda tan lejos la Edad de Oro del periodismo, esta crítica parece seguir siendo válida.

jueves, 22 de enero de 2009

Matar a Obama (con perdón)

El mundo está patas arriba. En él, si tienes una posición privilegiada, puedes pisotear al resto sin ningún tipo de consecuencias. El mundo se ha ido a la mierda, como diría Fernando Fernán Gómez, y, ¡no pasa nada!
Todo nos da igual o eso parece. Nos hemos convertido en espectadores con la capacidad de no mover ni una ceja ante la pantalla, de quedarse quietos, inmóviles, sin pestañear ante la realidad, por mucho que apeste. Hemos evolucionado hasta seres insensibles, con ojos que no se inmutan ante la violencia, el sufrimiento, la muerte, la crueldad y el ensañamiento con los ajenos… ¿Qué tiene que ocurrir para que cambien de una vez las cosas, para mejor?
Obama tiene que morir (Santo Tomás ya justificó el tiranicidio pero se trata, exactamente, de la postura antagónica que contempla la Summa Theologiae). Hay que matar a Barack Hussein Obama, justo ahora, cuando todas las miradas, corazones y esperanzas del mundo están puestas en el primer propietario negro de la Casa Blanca. Hay que matar a Obama antes de que se rinda al Imperio, como dijo otro que vivirá aunque muera, Fidel Castro. Hay que hacerlo antes de que él (Obama, no Castro) acabe con la raza humana mediante una sobredosis de decepción, que llegará, inevitable, cuando comprobemos que ni el presidente de Estados Unidos puede arreglar las cosas.
Nuestro tiempo busca, desesperadamente, la solución a un mundo que hemos jodido entre todos. La muerte de Obama, en un plano absolutamente teórico y desesperado, pudiera servir, como sirvió a otros movimientos revolucionarios la muerte de sus líderes, para sentar las bases de un cambio global que arranque de cuajo las raíces que la sociedad capitalista, tan profundamente, ha enterrado bajo los hogares de la clase media.

*Esta disertación no propone ni justifica, en ningún momento, el asesinato. Todo pertenece a la cultura que bebe en la barra del único bar que sigue abierto a estas horas.

lunes, 19 de enero de 2009

Terrorista el que lo lea

El terrorismo (dominar por el terror, infundir terror) es un concepto traicionero porque su significado varía en función de quién lo utiliza. Estados Unidos, tras el 11S y bajo el paraguas de impunidad denominado Guerra Global contra el Terrorismo, ha invadido Afganistán e Irak, además de inflar la xenofobia contra los árabes. En España, los políticos tampoco se andan con tonterías a la hora de “tirarse los muertos encima de la mesa” y no han sido, ni una ni dos, las veces que los españoles han acudido a las urnas con la amenaza terrorista en sus corazones. Se habla con tanta facilidad de esos muertos… civiles inocentes, como tú o yo.
La actividad de Israel sólo tiene un nombre: terrorismo. Y mientras nadie, en su sano juicio, justifica los atentados terroristas, hay otros (políticos, jueces, periodistas… ciudadanos “de bien”) capaces de justificar la crueldad que los sionistas están gastando en Palestina. Uno de los argumentos más contundentes utilizado por los defensores de esta forma encubierta de terrorismo (de Estado) es que “los palestinos votan a terroristas”. ¡Con lo qué se le llenaba la boca a Occidente con los comicios electorales en Palestina! Ahora, esos mismos exportadores de la democracia, son incapaces de respetar a Hamás, la opción política elegida mayoritariamente por los palestinos en 2006.
Hamás es una “organización terrorista”, ¿para quién? Para Estados Unidos (también para la Unión Europea, Japón, Canadá y Australia), que tiene un listado de bandas terroristas en el que también se encuentra Al Qaeda… Esa lista es pura propaganda, porque la verdadera información que manejan los servicios de inteligencia es secreta. Hamás, para los palestinos, en las últimas décadas de derramamiento de sangre inocente, ha representado la última red social de asistencia ante los ataques de Israel. Mientras Fatah se corrompía y se olvidaba de su pueblo, Hamás era la única fuerza capaz en Palestina de ayudar a la población civil bombardeaba y de organizar la resistencia contra el enemigo. Después de su derrota electoral en 2006, Fatah rechazó formar un gobierno de unidad nacional con Hamás y de desató una guerra interna, con enfrentamientos en las calles de Gaza y Cisjordania. Algunos comprenden esta postura de Fatah porque renunciar al poder supone renunciar a la imprescindible ayuda exterior: “La comunidad internacional se negó a prestar ayuda financiera o reconocimiento legítimo al gobierno de Hamás, debido a que esta organización se niega, hasta el momento, a aceptar los tres puntos básicos exigidos por la ONU para avanzar en el proceso de paz: el reconocimiento del derecho de Israel a existir, renunciar a la violencia terrorista y aceptar los Acuerdos de Oslo” (Wikipedia).
Es curioso como los que justifican las guerras, las invasiones y los bombardeos a población civil, son los mismos que persiguen a los terroristas por todo el mundo… ¿No pretenderán estos gobiernos extender su dominio mediante el terror?

ARTÍCULO RELACIONADO: Terroristas impunes, EL GRAN WYOMING


sábado, 10 de enero de 2009

¿Por qué no cambiamos lo que no funciona?

El sistema monetario, creado por los grandes bancos internacionales, nos ha condenado a un materialismo intelectual que nos consume (pudre) desde dentro. Es un sistema que agota la esperanza de los seres humanos como raza y, con ella, agota también el mundo que habitamos. Hemos basado nuestra sociedad en la naturaleza humana más primaria y nos hemos olvidado del comportamiento, también humano, ético y decente. Somos competitivos hasta cruzar los límites de la corrupción y la mentira y, sobre estas líneas, hemos construido una sociedad de la que nos vanagloriamos tontamente. Hemos expulsado la confianza de nuestras relaciones sociales y en su lugar hemos implantado un extraño concepto de seguridad. La misma seguridad que resta derechos civiles y que malgasta recursos, que podrían dedicarse a resolver verdaderos problemas como el hambre, la pobreza o la enfermedad. Nos olvidamos de lo relevante porque nos enseñan a no cuestionar nada. Con ello, intercambiamos nuestro pensamiento crítico por más seguridad, la que proporciona un puesto de trabajo que asegure el dinero necesario para costearnos un estilo de vida. Es la esclavitud moderna, la esclavitud económica que genera el dinero. Y es algo incomprensible porque disponemos de la tecnología necesaria para automatizar múltiples procesos de producción, liberando así a la mano de obra y desterrando para siempre el dinero de nuestras vidas.
Pero preferimos malgastar nuestros esfuerzos y recursos en guerras, en destruir hasta lo más preciado e irremplazable: la vida y el medio ambiente. Para la puesta a punto de la bomba atómica, por ejemplo, Estados Unidos financió con un presupuesto sin límites a miles de científicos. ¿Qué hubiera pasado si, en lugar de encargarles un arma de destrucción masiva, les encomiendan desarrollar armas de crecimiento masivo? ¿Cómo sería el mundo ahora si ese grupo de profesionales hubiese recibido el cometido de construir una sociedad sostenible? Quizá, hoy, seríamos genuinamente libres e iguales, libres de la esclavitud del trabajo, de enfermedades, de la contaminación, de los accidentes de tráfico… Quizá, hubiéramos llegado a un mundo sin guerras, sin supuestos problemas de escasez y sin distinciones sociales.
Queda una solución. La más simple de todas: cambiar lo que no funciona. Hay que sustituir el sistema monetario vigente por una economía de recursos a escala global. El sistema monetario está basado en el dinero y la deuda, y fue fruto de un contexto histórico determinado. Este contexto ha quedado obsoleto y superado por la tecnología disponible, que es capaz de aportar la solución a los grandes problemas de nuestro tiempo: abastecimiento, energías renovables y no contaminantes, transporte eficiente… incluso la medicina se está beneficiando de la nanotecnología, sin olvidar el fin de la esclavitud moderna y de enfermedades endémicas como el hambre o la pobreza.
Ahora es el momento de cambiar, de pedirle a la clase científica que diseñe una sociedad mejor. La presente sólo sirve para perpetuar la guerra, la pobreza y la estratificación social, y con ellas el engaño masivo. No hay que olvidar que estos elementos existen por una única razón: porque son imprescindibles para la supervivencia de una élite (bancos), que corrompe todas las instituciones sociales (políticos, militares, la industria y la justicia, la enseñanza y la cultura…) con el único objetivo de mantener el status quo. Esto por no considerar que, la meta de esta siniestra élite, es completar la globalización hasta consolidar una dictadura mundial.
Desde la religión, comienza un mensaje que nos manipula hasta volvernos dóciles y sumisos ante una idea jerárquica del poder. Por su parte, la educación sólo produce individuos capaces de ocupar un puesto de trabajo, pero incapaces de desarrollar un pensamiento crítico. Todo está diseñado para que nadie cuestione el orden de las cosas, aunque se llegue a la conclusión de que ese orden es incorrecto. En el mercado laboral, sin ir más lejos, asumimos con naturalidad la competencia con nuestros semejantes y, en el mundo empresarial o de la política, esa misma competencia no titubea a la hora de traspasar los límites de la corrupción. Hasta los medios de comunicación sirven para aterrorizar a la sociedad de consumo, que reacciona como se espera: consumiendo hasta ridiculizar los conceptos imposible e innecesario. Nos tragamos lo que sea con tal de poder seguir comprando cosas, desde bienes y servicios hasta diversión, que también está a la venta.
Una vez más, olvidamos o nos hacen olvidar lo relevante.

*Los posos que dejó Zeitgeist

jueves, 8 de enero de 2009

Zeitgeist: el documental que La2 nunca emitirá

Sus dos partes suman casi cuatro horas de emisión. Pero el documental vale este tiempo y las horas de reflexión que sobrevienen tras su visionado. Para resumir, Zeitgeist es un despertador de conciencias que no deja títere con cabeza.
La primera parte se dedica a desmontar el pensamiento religioso con una argumentación a prueba de fanáticos; también habla de lo que nadie se atreve a decir sobre el mito del 11S y no se olvida de desnudar a una sociedad enferma, sometida a la dictadura del dinero. El trabajo aparece como una nueva forma de esclavitud bajo el dominio de una élite, que se beneficia de las guerras y la pobreza.
Después de desmenuzar un sistema corrupto y que, como se ha podido comprobar con el paso del tiempo, no funciona, la alternativa que queda es sustituirlo. Aquí, el documental señala el camino por el que los seres humanos debemos seguir progresando. Los políticos no van a darnos las soluciones, no saben cómo hacerlo y sólo la tecnología podrá sacarnos del atolladero. También hay que romper con los grandes bancos, los malos de esta historia. Ellos crean el dinero a través de la deuda y con ese dinero financian (corrompen) a políticos, instituciones y corporaciones para emprender guerras y derrocar regímenes adversos, con el único objetivo de crear un gobierno (imperio) mundial.
Nuestro deber como ciudadanos libres del mundo es detenerles. Hay que hacerlo porque si el poder corrompe, el poder absoluto es corrupto por definición. Antes de que sea demasiado tarde, estará en nuestras manos cambiar, porque disponemos de las herramientas y los conocimientos necesarios para crear, entre todos, una sociedad equilibrada y sostenible. Sobre cómo hacerlo y sobre muchas otras cuestiones corrosivas habla un documental que ni La2 se atreve a emitir.

Más información en su página:
http://thezeitgeistmovement.com//



La siguiente grabación se trata de un documental.

Las autoridades sanitarias aconsejan verlo con ojo crítico.

Su uso indebido puede causar intoxicación informativa aguda, paranoia y/o estrés postraumático.



Parte I:



Parte II:

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Juguete roto

Sensación que te recorre el cuerpo cuando crees que has perdido algo. Algo más importante que las llaves o el móvil, más allá de la inocencia o la juventud. De repente, algo ha desaparecido con el último aliento, con la última carcajada. Es como si la mente, corrompida por todo lo que ha pasado, no pudiera experimentar la alegría o incluso la libertad como hacía siempre. Mientras congelo el pasado para seguir adelante, me doy cuenta de lo que me queda: un juguete roto con el que nunca volveré a divertirme.

martes, 16 de diciembre de 2008

Desde Ghost hasta The Ring todo vale

No hace falta que los grandes argumentos de la humanidad sean el germen de las megaproducciones hollywoodienses. Y es que algunos se ponen a rodar con la primera idea que se cepillan o porque simplemente les sobraba dinero.
Es el caso de producciones como Ghost, esa película que invade la sobremesa española dejando a un país con ardor de estómago. Analicemos su argumento para después pensar en las siniestras mentes que nos manipulan a la hora de la siesta. Sinopsis: Pareja feliz de enamorados, que se enrollan mientras ella tornea barro; él se muere. Hasta aquí, la película va bien pero se hubiera quedado en cortometraje. Para conseguir el ardor esperado en el público, la trama continúa y el muerto aún sigue dando por saco a los vivos. La única forma de comunicarse con su novia (agárrate de los pelos porque esto no te lo esperas) es Whoopi Goldberg, una médium con menos credibilidad que Herodes con un niño en brazos. Pues bien, los programadores no se cansan de torturar a los espectadores de la televisión pública con argumentos de este calibre. Hay más casos.
Vamos con una de terror, The Ring… ¿De qué va la película? De una cinta de vídeo (bastante redundante ya de por sí) que mata. Es una maldición, cuando la gente ve la dichosa cinta, a los pocos días se muere. La asesina es la típica niña siniestra a lo japonés que sale de la televisión y acaba con la vida del primero que se encuentra. Por lo visto, esta niña fue encerrada hace décadas en un pozo donde, sin recursos y dejándose las uñas en la pared para poder salir, inventó el VHS para vengarse de la humanidad. Lógicamente, en la película hay una madre que quiere salvar a su hijo y, ¿adivinas cómo lo consigue? Buscando en Google. Para morirse de risa.

*Idea original: Javi&Borja, ultracríticos de cine.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Los psicópatas de Leganitos

No hace falta irse a Guantánamo para que te sangren los oídos con un relato sobre abusos de autoridad. El terrorismo de Estado también se práctica en el centro de Madrid. En este caso, quienes se encargan de promover el terror son policías que, en plena democracia, han rescatado las formas propias de una dictadura para tratar a los ciudadanos. Uno de ellos es un colega (podría ser cualquiera de los tuyos) que el otro día salió de marcha y, en contra de su voluntad, acabó la noche en la calle Leganitos.
Estaba con otros colegas en una discoteca de la capital cuando, de repente, la sala se llenó de policías. “Todo el mundo contra la pared”, mandaron los agentes que se pusieron a cachear a la masa fiestera. Mi colega, que salía del baño, se encontró con unos policías que arrastraban del pelo a una chica. No tenía pinta de ser muy peligrosa, sólo gritaba y lloraba; estaba asustada y el terror se lo estaban provocando funcionarios encargados de “velar por nuestra seguridad”. Caballerosidad, civismo, llámalo como quieras, la reacción de mi colega fue intervenir ante esta situación. Les pidió que pararan y los agentes interpretaron este gesto como una afrenta.
Se lo llevaron esposado a la comisaría de Leganitos, después de propinarle una paliza por la que tuvo que ir al hospital. El parte de lesiones recogía la rotura de dedos y costilla y la perforación de un tímpano, documentos que mi colega no pudo conservar porque los policías que le acompañaban se los arrebataron. De vuelta a la comisaría, esperó hacinado y herido en el suelo de una celda hasta que llegó un abogado de oficio (había sido acusado de resistencia a la autoridad). Sin reloj, no podía calcular el tiempo que llevaba encerrado mientras los policías que custodiaban el calabazo se entretenían dando horas falsas a los detenidos cada vez que preguntaban. Mi colega no es el único que ha pasado por esto…
Las palizas a inocentes se han convertido en la firma de los psicópatas que trabajan en comisarías como la de Leganitos. ¿Nadie piensa detenerlos?

martes, 11 de noviembre de 2008

................el precio de vivir...................

El viejo ya no precede al muerto
¿Por qué?
Porque morimos en vida,
Antes de vivirla seguida.
La jornada de trabajo me oxida
Y el dinero es lo único que me castiga
Si un crédito vale un estilo de vida.
Calcula el valor de soñar un día...
¿No notas la jodida hipocresía
En la mirada de la burguesía?

¿Quiénes se encargan de ponerle precio a la vida?
¿Son otros o soy yo el que se vende?
Mientras el sistema esclaviza el cuerpo y la mente,
La hija que no quiere ser madre en la novia se convierte.

Llega la muerte temida
Si el alma está dormida.
El asesinato de la razón
Al encender la televisión.
Conciencia apagada,
Saliva malgastada.
Pierdo el tiempo
Cada vez que argumento.
Ahora todo da igual
Si la droga da más.
Quiero despertar,
ser libre para volar.

Sólo el viento me puede llevar
Al único sitio que no es un lugar:
Allá donde la creencia se hace realidad.
Allí también es verdad lo que parece
Y la gente encuentra lo que merece.
Soy de la tierra donde la vida crece.

jueves, 16 de octubre de 2008

Sueldos cieneuristas

Cada vez que oigo hablar de los mileuristas babeo de envidia. Esto me pasa porque soy un becari@ y, por tanto, no tengo derecho a cobrar más de 250 euros al mes. A tantos males (morirse de hambre el principal de ellos), hay que sumarle otro hecho: si me licencio la empresa me echará a la puta calle. Dejan de contar conmigo para poder becar a otra persona ya que a mi lado (un pobre cieneurista) la mano de obra china resulta carisísisima.

martes, 14 de octubre de 2008

Miedo al miedo

Los monstruos de la razón me arrebatan el valor de vivir. El miedo me traslada a un mundo paralelo sin colores ni olores. Es un lugar aséptico y aburrido porque no tienen cabida los cambios ni las sorpresas. Pero sólo así puedo calmar el miedo, encerrándome con él en una habitación blanca y acolchada, sin ventanas desde donde observar la realidad. Por eso, el miedo es lo que más miedo me da.

jueves, 9 de octubre de 2008

Profesor amigo

Aquel que cuando se propone enseñar te cuenta las cosas como un amigo: se lía con la historia, se equivoca con los datos o directamente se los inventa, improvisa...
Es fácil identificar una clase de estos maestros del aburrimiento. En los alumnos provocan efectos tales como apagones cerebrales, somnolencia, pérdida del sentido de la realidad (sobre todo cuando lo que escuchas se parece más a un chiste que a conocimiento puro y duro), etc. Por su parte, el profeamigo durante el transcurso de la lección suele estar empapado en sudores fríos, que le provocan largos ehhhhhhhh, se le pierde la mirada, tartamudea... se han dado casos de infarto al estropearse el proyector (o cualquier otro soporte) que le indica por donde debe seguir leyendo.
No más profeamigos o por lo menos que dejen de leer en voz alta en las aulas. Que investiguen, que iluminen, que focalicen, ¡que enseñen joder!

A los funcionarios que se hacen llamar docentes en la Facultad de Ciencias de la Desinformación (Universidad Complutense de Madrid)

domingo, 28 de septiembre de 2008

Orgullo transmaribollero

Sobre machismo y patriarcado Walt Disney tiene mucho que decir o que callar. Desde pequeños, aprendemos a manejarnos en una sociedad en la que el varón ocupa la cima de una pirámide que representa al poder social y económico. Además, el sistema patriarcal está cargado de herramientas como los medios de comunicación, la publicidad, la enseñanza, el cine... La propia cultura sirve para mantener el status quo, es decir, que sea de nenas llorar.
No obstante y si se pudiera elegir, cambiaría el orgullo de ser algo por el orgullo de estar aquí escribiendo, bailando, follando... ¡viviendo!

lunes, 22 de septiembre de 2008

¿Sube o baja?

Ascensores y personas... ¿Por qué cuando uno se monta en un ascensor y no hay nadie se pasa el resto del trayecto mirándose en el espejo? No obstante y como en casi todo, sólo se disfruta del viaje si no se tiene miedo a los ascensores. Tal es el terror (algunos, incluso, prefieren subir andando) que parece que cuando una de estas máquinas se queda parada los que van dentro, como mínimo, se mueren. Quienes padecen esta fobia mantienen su mirada fija en el indicador luminoso hasta que aparece el número de su planta; en este momento, si la persona se encuentra atrapada con más gente, se pondrá a gritar y arañar para poder salir.
¿Qué pasa si está ocupado? El saludo carrasposo de alguien que se monta en un ascensor sólo puede dar paso a dos cosas. En primer lugar, se sucederá uno de los silencios más incómodos que existen, porque, ¿de qué se habla cuando vas encerrado en un ataúd metálico y con espejos? La alternativa al silencio más incómodo es a su vez una de las preguntas más extrañas que le podemos hacer a alguien cuando va en un ascensor: ¿sube o baja? El que va montado mientras contesta piensa: ¿qué otra cosa espera que haga? A no ser que vaya sumido en el pánico… En tal caso, si le preguntas eso a alguien que va pálido y sudoroso en un cubículo te cogerá por el cuello y te meterá dentro.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Pasos

El camino me ha llevado a una playa desierta. Supongo que no hay nadie frente al mar porque llueve. La luz inunda mis ojos a pesar de que el cielo está nublado. Me aburro y escribo. No se a dónde ir, por eso paseo por esta playa desierta. Los pies se hunden en la arena a cada paso. Las huellas me persiguen y van dejando constancia de algo: estuve aquí. He pasado, puede que de largo, pero he pisado. La huella lo confirma, he estado aquí aunque no haya reparado en tu mirada, aunque no te haya sonreído. Estuve allí y escribí esto para ti.

miércoles, 27 de agosto de 2008

La fe de la gaviota

Después del amor, sólo hay otra fuerza capaz de mover montañas. Aún más, la fe le permite a cualquiera devorar el horizonte si tiene apetito. Con este potencial, es lógico que muchos se la disputen, como si se pudiera enjaular. Pero la fe no tiene dueño, ni es propiedad de religión alguna. Con la fe, el hombre puede construir castillos en el aire mientras que ninguna doctrina le corte las alas. Ya no rezo, ahora vuelo libre hasta donde quiera imaginar.

martes, 26 de agosto de 2008

faCINErosos

Siete euros. Ir al cine tiene este precio, con diez minutos de publicidad incluidos. Si a esto le sumamos las palomitas y el refresco, la derrama se hace insostenible. Luego, no es de extrañar que los cines de la capital acaben convertidos en tiendas de ropa con varias plantas. También, estas salas son las primeras que no hacen descuento a jóvenes y estudiantes; la pescadilla que se muerde la cola. Se aprovechan de que una película en el cine llega a ser arte en movimiento y el arte es casi igual de necesario que el oxígeno para vivir. ¿Qué opción escoger: emocionarse sentado en una butaca ante una gran pantalla o descargarte la película gratis, en tu casa y antes de que se estrene? No obstante, siempre nos quedará hacer doblete para amortizar la entrada del cine. Eso sí, sólo aquellos que puedan hacer equilibrismos con su economía, porque hay quien no podrá ver un cuadro, una obra de teatro o una película en su puta vida.

lunes, 25 de agosto de 2008

La calle es nuestra

En verano nos convertimos en gatos callejeros. Tomamos las calles y compartimos cualquier banco a la sombra. Pero, por mucho que nos guste reunirnos con los amigos en la plaza, algunas ciudades han aprobado una ley contra un acto de convivencia tan alegre. Llamarlo botellón es simplificar una vía de escape que ha encontrado la sociedad para ser un poquito más feliz. Que alguien me explique porqué hay que hay que pagar a policías para que persigan gatos callejeros... La calle es nuestra, ¡sal de casa a celebrarlo!

Atención a este artista callejero: http://www.elninodelaspinturas.com/

Policías:


Otro poli haciendo su trabajo:

domingo, 24 de agosto de 2008

Las noticias vuelan

No me creo lo que veo. Ni lo que leo. Se supone que la televisión o el periódico dicen la verdad, porque ese es su trabajo. Entonces, ¿qué me pasa doctor? El diagnóstico no se hace esperar: usted ha perdido la fe en los medios de comunicación.
No es que el telediario parezca un efecto de mi imaginación, en realidad, me entran sudores fríos con la narración del presentador al pensar: ¡qué se estarán callando! ¿Por qué no nos cuentan lo que en realidad ocurre? La próxima vez que alguien me mande callar cuando salgan las noticias por la televisión, lanzaré hortalizas contra la pantalla como cuando al público no le gustaba la farsa.

sábado, 23 de agosto de 2008

Interneteeee

¿Imaginas a la industria farmacéutica donando patentes a la Organización Mundial de la Salud? ¿Por qué no hay piratas especializados en vacunas? También hubo quien llamó piratas a aquellos que se atrevieron a compartir la música y el cine a través de Internet... ¡Larga vida a los fugitivos del derecho de autor!

viernes, 22 de agosto de 2008

La era blog...

¿Imaginas la vida sin teléfono? ¿Sin ordenador? La tecnología altera nuestro comportamiento y es tan silenciosa que, cuando paramos a pensar en ello, ya nos ha robado la cartera. Antes, los medios de comunicación se encargaban de elaborar el discurso dominante. Ahora, cada uno tiene algo que decir y lo dice porque tiene un lugar donde puede hacerlo. Aquí empieza la era blog o el fin de la masa a la que hay que dictarle lo que tiene que pensar. Así, los borregos darán paso a una nueva especie: los blogueros.