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viernes, 19 de febrero de 2010

PREMIOS HIJOPUTA 2010


“No sin mi España”
, Premio HIJOPUTA a la mejor película

Partido Popular, Premio HIJOPUTA a la mejor producción por "Sospechosos habituales"

José María Aznar
, Premio HIJOPUTA al mejor director por “Bienvenido Mister Ánsar”

Ana Botella
, Premio HIJOPUTA al mejor guión por “Como agua para peras y manzanas”

Esperanza Aguirre
, Premio HIJOPUTA a la mejor interpretación femenina protagonista por “Juana la lideresa”

Miguel A. Acebes, Premio HIJOPUTA a la mejor interpretación masculina protagonista por “Mentiroso compulsivo”

M. Dolores de Cospedal, Premio HIJOPUTA a la mejor actriz revelación por "Informe Gaviota"

Francisco Camps, Premio HIJOPUTA al mejor actor de reparto por “El Padrino”

Mariano Rajoy, Premio HIJOPUTA al mejor maquillaje y peluquería por "Cómo el Gürtel robó la Navidad"

Jaime Mayor Oreja, Premio HIJOPUTA a la mejor música original por “Aquellos maravillosos años de dictadura”

Gabriel Elorriaga
, Premio HIJOPUTA al mejor montaje original por “El maquinista de Atocha”

Francisco Franco, Premio HIJOPUTA de Honor a toda una carrera (en su lugar, recoge el galardón Manuel Fraga)

miércoles, 4 de marzo de 2009

Cultura democrática

La asignatura Educación para la Ciudadanía, creada por el Parlamento en 2006 y recomendada por el Consejo de Europa desde 2002, ha enfrentado a esas dos Españas que, de vez en cuando, se tienen que ver las caras para decirse cuatro cosas, casi nunca buenas. Aunque esta nueva materia de estudio sólo pretende, como indica el Real Decreto que la hizo posible, “favorecer el desarrollo de personas libres e íntegras (…) y la formación de futuros ciudadanos con criterio propio, respetuosos, participativos y solidarios”, no ha podido evitar convertirse en un arma más de la bochornosa batalla política. Con Educación para la Ciudadanía ha ocurrido lo mismo que con otras leyes (Memoria Histórica, Estatuto de Cataluña, derechos civiles de los homosexuales, etc.) impulsadas por los socialistas y boicoteadas desde todos los frentes conservadores que tienen voz y voto en esta sociedad tan hipócrita como española.
Dicho esto, llega el momento de señalar con el dedo acusador a todos los que se han metido con “la nueva” de clase. La primera en poner el grito en el cielo, como no podía ser de otra manera, fue la Iglesia Católica, que tachó a la asignatura de “totalitarista” y acusó a los centros que la imparten de “colaborar con el mal”. La alarma, como la peste, también se hizo presa del Partido Popular que, incrédulo, veía como “la izquierda pretende conducir la voluntad de los niños y moldear sus conciencias”. Hay más gente de la que chivarse; están los del Foro español de la Familia, para quienes “se pretende educar a los alumnos en la peculiar ideología sobre la sexualidad, el matrimonio y la familia de los actuales gobernantes y en contra de la conciencia de muchísimos padres y madres españoles”. Resulta curioso (por no decir escandaloso o insultante) que, los mismos que blasfeman contra esta asignatura, ven con naturalidad que su iglesia trate de adoctrinarnos a todos, ateos y agnósticos inclusive.
Así es España, un país donde nadie se inmuta cuando el catecismo se imparte en las aulas o el dinero público va a parar a colegios religiosos concertados. Pero, ¡cuidado con enseñar civismo, derechos y deberes en clase que la parroquia se altera! ¡Prohibido hablar a los alumnos de libertad o pacífica convivencia! Ni siquiera importa lo que diga el Tribunal Supremo, mientras sale a relucir una enorme y grave laguna mental: vivimos en un estado laico. A la otra España, a esa España “objetora de conciencia” de asignaturas y que no progresa adecuadamente fuera de la dictadura, no le vendría nada mal un curso intensivo de la vilipendiada Educación para la ciudadanía y, de paso, adquirir un poco de cultura democrática.

jueves, 19 de febrero de 2009

Una calle Obra de Dios

Zaragoza tendrá* una calle con el nombre de Jose María Escrivá (de Balaguer) Alvás, el santo y fundador de la secta Opus Dei (Obra de Dios). Así lo ha querido el alcalde de esta ciudad, al que le ha dado por mear encima de su propio partido, el PSOE, y de paso salpicar a la Ley de Memoria Histórica. "El aragonés más importante de la segunda mitad del siglo XX y de mayor proyección internacional, exceptuando a Luis Buñuel", ese es Escrivá para Juan Alberto Belloch que, de haber sido Papa, también le habría turbosantificado como Juan Pablo II.
Los inicios del Opus Dei están en Madrid. Aquí llegó Escrivá en tiempos de la II República como sacerdote y abrió la academia DYA (Derecho y Arquitectura), una tapadera para el adoctrinamiento cristiano. Incluso, consiguió que sus alumnos y primeros seguidores comulgaran con el masoquismo de las “mortificaciones” a base de cilicios en los muslos y latigazos en las nalgas.
Con el estallido de la Guerra Civil logró huir a Burgos, donde Franco había instalado la capital de los sublevados. “Escrivá regresa a Madrid el 28 de abril de 1939, en un camión militar, junto con las tropas franquistas que ocuparon ese mismo día la ciudad. En 1940 (...) le concedieron el cargo de miembro del Consejo Nacional de Educación y el puesto de profesor de Ética y Deontología en la Escuela Oficial de Periodismo.” (Wikipedia).
Pero en Madrid poco podía hacer por la expansión e internacionalización del Opus, así que se trasladó a Roma concluida la II Guerra Mundial. Del Vaticano llegó al resto del mundo (el Opus actualmente suma unos 80.000 miembros) con un mensaje que incluía la pasión por la obediencia, el amor al dolor y al sufrimiento (castigo moral y físico autoinflingido), sin olvidar la subordinación de la mujer al varón.



*El alcalde de Zaragoza ha rectificado...
http://www.heraldo.es/index.php/mod.noticias/mem.detalle/idnoticia.39409/relcategoria.305//