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lunes, 8 de marzo de 2010

La letra pequeña


CONTRATO CON EL SISTEMA CAPITALISTA


CLÁUSULA 1. Acepto la búsqueda del confort como el bien supremo de la humanidad y la acumulación de riqueza como el mayor logro de mi vida.

CLÁSULA 2. Acepto que la investigación relacionada con mi salud esté en manos de empresas cuya única motivación es la obtención de beneficios económicos.

CLÁUSULA 3. Acepto dejar mi salario a los bancos para que ellos lo inviertan en aquellas actividades que consideren más lucrativas, independientemente de su impacto social y/o ambiental.

CLÁUSULA 4. Acepto que las autoridades guarden todos mis datos.

CLÁUSULA 5. Acepto la existencia de paraísos fiscales para que ricos y delincuentes evadan los impuestos que yo sí pagaré.

CLÁUSULA 6. Acepto que los bancos internacionales presten mi dinero para financiar el armamento de los actores beligerantes para que el conflicto dure el mayor tiempo posible.

CLÁUSULA 7. Acepto que la publicidad me cuente mentiras y que me haga desear cosas innecesarias.

CLÁUSULA 8. Acepto que se archive mi correspondencia electrónica y asumo que con el uso de las nuevas tecnologías podrá vulnerarse mi intimidad.

CLÁUSULA 9. Acepto que los medios de comunicación se concentren en las manos de los grandes poderes económicos. Asumo que las noticias serán intrascendentes y/o que tratarán de manipularme con ellas.

CLÁUSULA 10. Acepto que se pueda condenar a muerte a una persona en otro país.

CLÁUSULA 11. Acepto que se desechen toneladas de comida para que no bajen los precios internacionales.

CLÁUSULA 12. Acepto la hegemonía del petróleo y del resto de energías no renovables.

CLÁUSULA 13. Acepto que el valor de una persona dependa de su capacidad para generar dinero y/o de su relevancia televisiva.

CLÁUSULA 14. Acepto que las multinacionales no apliquen las conquistas sociales en los países empobrecidos. Asumo que los niños trabajarán y participarán en conflictos armados.

CLÁUSULA 15. Acepto la competencia como base de nuestro sistema. Asumo la frustración y la cólera y rechazo la cooperación como un error.

CLÁUSULA 16. Acepto emplear mi tiempo en un trabajo que, aunque no me guste, me permitirá adquirir bienes y servicios para evadirme.

CLÁUSULA 17. Acepto la destrucción de bosques, la extinción de especies y la contaminación en todos sus niveles.

CLÁUSULA 18. Acepto temer al cambio y no cuestionar que el sistema actual es el mejor de los posibles. Asumo que ni yo ni nadie podrá hacer nada por cambiar la situación.

CLÁUSULA 19. Acepto no hacer preguntas y no oponerme a nada que venga del sistema.

CLÁUSULA 20. Acepto ser una pieza del sistema y asumo que mi prioridad es mantenerme en él.

jueves, 19 de marzo de 2009

Erradicar el dinero

Los bancos crean el dinero, el mismo dinero con el que luego sellan los grilletes del bienestar, los mismos grilletes que nos encadenan a la esclavitud moderna. Todo lo que tiene de ciencia la economía actual se basa en un supuesto principio de escasez. Si los bienes, como la energía o los alimentos, fueran infinitos no haría falta el dinero como unidad de intercambio. La tecnología disponible (y la que vendrá) ofrece una llave para liberarnos del miedo a que todo se acabe, todo lo que ahora tiene un precio por ser escaso.

sábado, 23 de agosto de 2008

Interneteeee

¿Imaginas a la industria farmacéutica donando patentes a la Organización Mundial de la Salud? ¿Por qué no hay piratas especializados en vacunas? También hubo quien llamó piratas a aquellos que se atrevieron a compartir la música y el cine a través de Internet... ¡Larga vida a los fugitivos del derecho de autor!

viernes, 22 de agosto de 2008

La era blog...

¿Imaginas la vida sin teléfono? ¿Sin ordenador? La tecnología altera nuestro comportamiento y es tan silenciosa que, cuando paramos a pensar en ello, ya nos ha robado la cartera. Antes, los medios de comunicación se encargaban de elaborar el discurso dominante. Ahora, cada uno tiene algo que decir y lo dice porque tiene un lugar donde puede hacerlo. Aquí empieza la era blog o el fin de la masa a la que hay que dictarle lo que tiene que pensar. Así, los borregos darán paso a una nueva especie: los blogueros.